Conoce a las autoras del II Premio RipleyAsun Blanco Cobelo
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Asun Blanco Cobelo, autora de "Ese preciso instante"

Las entrevistas a cada una de las autoras de los doce relatos que componen la Antología del II Premio Ripley continúan. Hoy conocemos a Asun Blanco Cobelo, autora de Ese preciso instante.

Antes de comenzar a conocer más sobre ti y tu relato, cuéntanos cómo conociste la convocatoria del Premio Ripley y qué te llevo a participar.

Me enteré del II Premio Ripley por casualidad en Tuiter. Claro que la “casualidad no existe” y, aunque sí fue azaroso que un tuit me condujera hasta sus bases, lo cierto es que de alguna manera ya andaba yo planeando sobre el tema.

Sigo con atención cualquier noticia relacionada con literatura, pero en esta última época ando más centrada en la ciencia ficción por una serie de proyectos en los que llevo trabajando desde hace meses. También estoy pendiente de cualquier noticia relacionada con el empoderamiento de la mujer (estamos a punto de pisar Marte y todavía andamos intentando sobrevivir al machismo). Así que en ese sentido, descubrir “el Ripley”, más que casualidad yo lo he entendido como una “señal de los astros”.

Sin hacernos demasiado spoiler, cuéntanos un poco acerca de tu relato. De dónde surge la idea, que querías contar.

Todo surge cuando leo la noticia de que se han podido medir, por vez primera, las ondas gravitacionales (ondulaciones del espacio-tiempo provocadas por sucesos muy violentos en el universo). La teoría ya preveía su existencia pero no habían podido ser confirmadas hasta ahora. El caso es que modifican el espacio y el tiempo, y aunque lo hagan en unidades tan infinitesimales que no lo podamos percibir, lo hacen. A partir de ahí pensé en una novela, pero se cruzó el Ripley y…

Lisa es una astronauta enviada al espacio para detectar ondas gravitacionales. Su amiga Alma es la directora del proyecto desde la Tierra. Esa circunstancia les permite, a pesar de la distancia, mantener una fluida conversación en la que va aflorando su vida presente y pasada. Por lo menos, hasta que los “interferómetros” (palabro técnico) de las naves de Lisa comienzan a detectar las primeras ondas.

El relato contiene claves científicas. La existencia de un proyecto futuro de la ESA (agencia espacial europea) para detectar las ondas gravitacionales en el que enviarán tres satélites al espacio, orbitando triangularmente, y lanzándose unos rayos laser (los interferómetros) que medirán las ondas. Además, viajar en el tiempo es posible. Por lo menos en teoría, tal y como propuso Einstein.

También contiene algún que otro “guiño”, como los nombres de las protagonistas. LISA es el acrónimo de ese futuro proyecto europeo de estudio de las ondas gravitacionales (Laser Interferometer Space Antenna) y ALMA, el acrónimo del observatorio radioastronómico de Atacama-Chile (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array.

Tiene lectura de género, de empoderamiento, de sororidad… Vamos, que confío en que “Ese preciso instante” brinde un buen viaje lector.

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Asun Blanco Cobelo



Y tras la obra, la autora: cuéntanos un poco más de ti: ¿es tu primera participación en un premio o ya tienes otras obras publicadas?

He ganado, o quedado finalista, en varios certámenes de relatos: Relatos de Mujer del Ayuntamiento de Bilbao, Premio revista Pirenaica, Premio BIT Iniciativas turísticas. Y de micro-relatos: Amnistía Internacional Madrid, El ojo crítico (RNE), Iflandia (EITBi). También he quedado finalista del “VII Premio Desnivel de Literatura de montaña, viajes y aventura” con mi novela “Barnelia, postales de otros mundos” (actualmente en Amazon).

Aunque en otros países la tendencia ya es una realidad, en España aún “parece” que las autoras escriben poca ciencia ficción y terror. ¿Lo ves de ese modo? (y en ese caso, ¿por qué?)

Es un tema complejo porque habría que clarificar si de verdad escribimos poca CF o lo que ocurre es que no se nos publica, que es bien distinto.

Si se publicara a las mujeres en la misma proporción que a los hombres, en poco tiempo estoy segura de que la pregunta sobraría. De hecho, el éxito de esta convocatoria del Ripley lo demuestra bien a las claras.

Suena a manido pero lo de la visibilidad es un imponderable. Lo que no se ve, no existe. Y si no existe, difícilmente alguien se puede animar a coger o valorar ese camino.

Desde luego no hay ninguna razón biológica por la que la mujer no pueda escribir Ciencia Ficción, Terror o cualquier cosa que le de la gana. Las limitaciones son culturales e impuestas.

Uno de los motivos de la iniciativa Premio Ripley era animar a escritoras que consideraban estos géneros como ajenos a escribir, a hacerlos suyos. ¿Te consideras autora de algún género concreto? ¿Dónde te sientes más cómoda?

Soy una gran lectora de literatura desde siempre. En ese sentido (como lectora), estoy un poco alejada de los “géneros” y no poseo mucho criterio sobre ellos. Aunque es curioso porque, por ejemplo, me encantan las películas de ciencia ficción.

Como escritora diría que lo que me interesa, sobre todo, es transitar por “la naturaleza humana” (cómo somos y cómo entendemos nuestra existencia), y para eso la Ciencia Ficción se me ha presentado como un escenario inmejorable. Máxime en este siglo, donde la realidad te empuja por fuerza a ella. Porque los actuales avances científicos y tecnológicos te ponen a la puerta de la Ciencia Ficción, sin darte cuenta.

Yo de momento, en la CF, estoy en mi salsa.

Durante todo el proceso del Premio, y con la experiencia de la primera convocatoria, ha habido una gran actividad y resonancia en las redes y medios de comunicación. ¿Cómo lo has vivido?

Me ha parecido genial. Sobre todo porque transmite una fuerza, una vitalidad y un optimismo increíbles. Ver a tantas mujeres jóvenes empujando del carro, en el convencimiento de que el camino se construye andando, es fantástico. No hay vuelta atrás. Como se suele decir: para atrás, ni un paso, ni para tomar impulso.

Muy bonito. Está siendo muy bonito.