Conoce a las autoras del II Premio RipleyOlga Tenorio
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Olga Tenorio, autora de "Trascendencia"

Las entrevistas a cada una de las autoras de los doce relatos seleccionados que integran la Antología del II Premio Ripley continúan. Hoy hablamos con Olga Tenorio, autora del relato "Trascendencia".

Antes de comenzar a conocer más sobre ti y tu relato, cuéntanos cómo conociste la convocatoria del Premio Ripley y qué te llevo a participar.

Estuve en la presentación del libro de la primera convocatoria en Madrid, en la librería Los Editores. Fui porque me interesó el taller previo a la presentación que Diana P. Morales daba sobre escritura. Me gustó el ambiente que rodeaba al premio y lo que se habló allí de literatura. Luego supe que la idea había partido de ella y de la editorial Triskel, sevillana, como yo, e independiente. Entonces decidí que me presentaría en la siguiente convocatoria.

Sin hacernos demasiado spoiler, cuéntanos un poco acerca de tu relato. De dónde surge la idea, que querías contar.

Mi relato cuenta la historia de una trascendente, una mujer de la élite científica que es seleccionada para subir a un vehículo procedente de una civilización tecnológicamente más avanzada. En esta misión deberá arriesgarse a viajar a un lugar incierto del que nadie ha regresado. Pero ella está convencida de que es diferente a los demás trascendentes porque se propone regresar para contarlo y, tal vez, cambiar el curso de la historia. Al final, el lector descubrirá el verdadero peligro al que se enfrenta.

El cuento se titula Trascendencia no sólo porque así llaman al viaje de la misión, sino porque es la idea que subyace al texto. Nuestra civilización cree que el avance tecnológico la conducirá al territorio que habitan los dioses y el ser humano no tendrá límite alguno, que trascenderá su propia naturaleza. Estamos convencidos de que nuestra existencia en la Tierra debe tener algún propósito, y que algún día encontraremos las respuestas, si no en este planeta y en este tiempo, en algún otro lugar del tiempo o del Universo.

Frente a esto, los poderes que controlan la vida en la Tierra a menudo no se mueven por esos altos intereses que nos acercan a la trascendencia, y el ser humano está a merced de su propia mezquindad.

Cuando escribo, intento plantearme preguntas. La escritura me sirve para reflexionar sobre el ser humano, y en la historia de Trascendencia se esbozan algunas cuestiones que me interesaban: ¿Qué propósito tiene nuestra ansia de conocimiento, teniendo en cuenta la limitada extensión de la existencia individual? ¿Sabremos ser honestos con los descubrimientos, incluso si estos nos devuelven una imagen que no se ajusta a nuestras expectativas? ¿Es la tecnología un reflejo de nuestra evolución como especie, o hemos equivocado el camino de nuestros esfuerzos? ¿Cómo podrían ser las otras formas de vida que habiten el Universo? Y si las conociéramos en el futuro, ¿qué buscarían en nosotros?

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Olga Tenorio



Y tras la obra, la autora: cuéntanos un poco más de ti: ¿es tu primera participación en un premio o ya tienes otras obras publicadas?

Desde que tengo memoria he reunido palabras para crear textos. Empecé escribiendo poesía. A los diecisiete años gané el XI Premio Gustavo Adolfo Bécquer del Ayuntamiento de Sevilla, que publicó mi trabajo Del crepúsculo al amanecer.

Después me adentré en el mundo de la prosa con la escritura de relatos, que es el género literario que más admiro. El Ripley es mi primer premio como narradora.

Aunque en otros países la tendencia ya es una realidad, en España aún “parece” que las autoras escriben poca ciencia ficción y terror. ¿Lo ves de ese modo? (y en ese caso, ¿por qué?)

Tal vez el motivo es que, por regla general, la literatura que escriben las mujeres es muy desconocida porque no sale a la luz. Las mujeres tienen que ir siendo publicadas para que sus obras puedan conocerse, influir en otros autores y cambiar los rumbos de los géneros y subgéneros literarios existentes.

Una asignatura pendiente, y valga la metáfora, es la necesidad de enseñar a los jóvenes lectores las obras de las grandes autoras de la Literatura que, a pesar de haberse hecho un hueco en la Historia por su indiscutible valor como literatas, siguen sin leerse en las escuelas con la misma asiduidad que las obras de sus compañeros de generación varones. No en vano la primera persona que escribe un híbrido genial de Ciencia Ficción y Terror es Mary Shelley, y no todo el mundo sabe eso porque no se lo han enseñado en la escuela. Por fortuna esto está empezando a cambiar, en parte también porque los profesores están cambiando su criterio.

Hace algunos meses si me hubiesen preguntado los nombres de autores importantes de Ciencia Ficción, podría haber citado a Isaac Asimov, a H. G. Wells, a Philip K. Dick o a Ray Bradbury, pero no a Octavia E. Butler, a Úrsula K. Le Guin o a Ayn Rand, por ejemplo. Ahora estoy haciendo un esfuerzo por acercarme a estas autoras y, por fortuna, las editoriales también.

A las mujeres, como a los hombres, nos interesan todos los géneros que puedan estimular nuestra imaginación, y creo que la Ciencia Ficción o el Terror permite explorar temas filosóficos o morales que me importan.

Uno de los motivos de la iniciativa Premio Ripley era animar a escritoras que consideraban estos géneros como ajenos a escribir, a hacerlos suyos. ¿Te consideras autora de algún género concreto? ¿Dónde te sientes más cómoda?

No me considero escritora de ningún género en exclusiva. He escrito cuentos realistas, fantásticos (en el sentido borgiano de relatos donde se cruzan la realidad y la ficción), eróticos, algún cuento de terror y Trascendencia, que une dos géneros: ciencia ficción y terror. Nunca me cierro a la historia que surge, ni al género que demanda. Ahora tengo algunos proyectos que engloban en parte o en su totalidad la ciencia ficción, pero en su vertiente más filosófica.

Tal vez me sienta más cómoda con la etiqueta genérica de cuento literario que es la que verdaderamente me interesa.

Durante todo el proceso del Premio, y con la experiencia de la primera convocatoria, ha habido una gran actividad y resonancia en las redes y medios de comunicación. ¿Cómo lo has vivido?

Ha sido emocionante. Por primera vez la palabra escritora cobraba verdadero sentido para mí. El esfuerzo y la perseverancia se han materializado en una publicación. La presencia en los medios otorga visibilidad a la obra de las ganadoras, por supuesto, y también de las finalistas. Y permite que nos conozcamos y que tengamos conciencia de todas las que dedican horas e ilusiones a esto de la Literatura. Y no sólo eso: el trato y la dedicación de Triskel que hemos recibido como escritoras animan a seguir luchando y escribiendo. Gracias.